
Centro Cívico Uniandes
Concurso privado internacional
Bogotá
2016
Diseño: Mauricio Rojas, Andrés Villa, Brasil Arquitectura
Hay proyectos de arquitectura que se imponen sobre los grandes espacios libres, situándose agradables y visibles en la distancia, y hay otros proyectos que se acogen en situaciones silenciadas, en espacios mínimos, donde se hacen compromisos entre edificios existentes, en núcleos adaptativos y adyacorios en los espacios construidos, en el que las premisas para su desarrollo son dictadas por las dificultades de los entornos definidos del lugar: urbano, geográfico, cultural e histórico.
El Centro Cívico de la Universidad de los Andes, se encuentra entre estos últimos, que busca en la estrecha y densa selección conceptual, es la materialidad del lugar. Es la comprensión como resultado de espacios de tantos legados iconológicos que se muestran a diario desde la global formación de la ciudad, espacio de memoria, tránsito, conflicto de intereses, subutilización o abandono. Todo es importante, no estamos empezando desde cero. De ahí extraerlos su valor histórico
.
Si, por una parte, el proyecto debe cumplir con las exigencias de un programa específico para sus usuarios, también debemos responder con estrategias para proporcionar usos de escala urbana, para poder pertenecer de forma activa y con una fuerte presencia en el barrio. Por otra parte, debe intervenir los actuales males sociales generados hacia su área de influencia: tránsito caótico con atropellamiento vial, la hostilidad y desnaturalización del barrio por la violencia urbana, la indolencia, la soledad y olvido del entorno de los ciudadanos y de la población de la sociedad.
OBJETIVOS DEL PROYECTO URBANO:
– Crear un “centro cívico” para la Universidad de Los Andes que sea un verdadero corazón (núcleo confluido) de “la ciudadanía universitaria”. Un importante punto de encuentro y vida en el campus, no sólo por sus modernos habitantes actuales, sino de encuentro con toda la ciudad y con los foráneos. El campus se abre a la ciudad / la ciudad entra en el campus.
– Hacer de este centro cívico un fuerte vínculo con la atmósfera de la ciudad y su paisaje de borde, con esa intensidad y complejidad de las zonas urbanas en el sentido de que las personas: objetos, sonidos e imágenes se encuentran y convienen en choque inevitablemente en un carácter irruptivo en la observación y del objeto. El lugar es un lugar, hacerlo ingresivo. Un espacio hacia los espectáculos, como es el centro, como es la universidad de los andes, con un formidable eje tipológico y de tiempo. Ser la geología. El lugar de los discursos y una secuencia entre paisaje, tiempo, sombra es el centro histórico, como en su vegetación andina.
– Consolidar y reforzar más la riqueza espacial del actual campus –su apariencia estudiada (modernidad arquitectónica)– permanente, llena de caminos y espacios, urbana en espíritu y física en su nuevo espacio creado para aceptar, luchar por social y el futuro, con una dirección muy activa, cultural, social y dinámica que hoy en día no existe en el campus.
– Establecer centros de construcciones preventivas del campus sin nuevo equipamiento que radique su recargo y complementación, sin desplazamiento o somnívoro, un impacto vivo en sus estaciones y los extremos momentos de la vida del campus. Crear el “encuentro cívico” en la ciudad universitaria de los andes. Mostrar la importancia de un espacio masivo de academia en la universidad, para que un campus en pleno siglo 21 y oficial ya no sea respetado por la incrementada presión de incidentes de ciudad de la avenida circundante. Dar la identidad del campus de los andes a la nueva “puerta de marca”. En términos del hito, la universidad se hace imagen del nuevo futuro.
– Crear un nuevo hito “marco-hito nuevo y simbólico, en el paisaje de Bogotá.”
– Integrar social y cultural-por lo que es la Universidad de Los Andes en la sociedad Bogotana y Colombiana.
– Mejorar el diálogo –a veces de confrontación, a veces amable– e igualdad para todos en el espacio público. Aportar una nueva dimensión de vida urbana a las interacciones, un apaciguamiento urbano perceptible a nivel de peatones, transitivos a nivel de ciudad.
– Llevar a un primer plano la importancia del agua, que hoy en día la universidad no mueve, olvidados el BARRIO LAS AGUAS. El proyecto debe rescatar la presencia de la misma, y devolver las acequias originales que increíblemente existen aún, ya que tienen algo del sobreviviente de las antiguas luchas del agua en Bogotá, los juegos del agua que aún aguardan, que permitan albergar la vegetación.
Aportar para la regeneración total de toda la zona y con la presencia de un diseño urbano que incremente el tránsito a pie de los ciudadanos y otros usuarios, como las zonas de acceso público y semi público. Ferreira, el factor más importante es el contacto con el peatón en la identidad natural, del lugar, del borde. Donde la universidad se encuentra con las azoteas de la ciudad y la montaña sumándose como marco unificador. Monumento y dualismo.
Valorar la diversidad de usos del conjunto, con un mínimo de flexibilidad programática que siempre ha tenido la universidad con sus plantas libres. Un sentido de tipologías secuenciales y carácter más morfológico. Edificios en esencia de Pabellón, balcones, corredores, bibliotecas, espacios mixtos, interiores. Finalmente cerramientos y aperturas de diversas escalas y proporciones.
EL PROYECTO ARQUITECTÓNICO:
Un gran elemento articulador: “una torre o puerta urbana” de 25 metros –de una sola arquitectura– frente a la plaza-parque José María Vargas Vila; en una visual directa desde su proximidad, el acceso a la universidad, hasta el límite superior de la almohada (corredor), uniendo una gradiente desde la plazoleta a la Plaza Mayor, con un teatro pequeño. Espacios y usos híbridos, entre bibliotecas, privados, personal y laboral, cultural y usos dinámicos necesarios a la CRAI, en un “muro para la ciudad de marca urbana”. Estas aulas cuentan con un bloque auditivo con áreas adicionales que logran el programa con torre de 10 pisos.
En la Fase 1, ubicamos el acceso principal a la universidad con todo lo más público y activo en los primeros pisos –exposiciones y librería, hacia la plaza, la calle y el café. Los corredores de intercambio y circulación, en donde se encuentran los espacios de vidriería para la comunidad, de las azoteas en el sótano también a futuro ubicarán un área de depósito. En los pisos superiores también se sirven de un compuesto de plazas libres, por los estudiantes académicos y sociales. Las plazas de estos espacios trascienden múltiples usos, para el crecimiento cultural. Cada sector de los distintos edificios puede construir tres estructuras independientes, con la misma concepción colaborativa (Steel deck), la placa superior de concreto estructural.
En la Fase 2, la torre que en el primer piso el acceso evocatorio a las dependencias amplificadas como biblioteca y salones. Cumplido con un área de 4 bloques sobre la plataforma que programan un marco programático para los espacios de atención programática de investigación y análisis que basamentan un bloque de centro para vigilancia narrativa y espacios lúdicos y de descanso, está conectado con una cafetería y el remate en la torre.
Siendo así, tenemos de común 6 pisos de mesa administrativas al programa con una area bruta de 325 m2 por piso para un total de área 1.950 m2 administrativas. Esto permite tener seis salones de la fase 1 con el área de los 3.
En el nivel 6 de la “plaza mayor”, que da al nivel de acceso a la atracción, tenemos el café de la plaza, la plataforma de comida que ya se “reiña” el acceso al black box.
Dejando ya los pisos 3 y 2 de este fase al CRAI con un acceso directo desde el edificio “llaves” y un gran balcón sobre la plaza que vincula a través de rampas las techos de los edificios creando un paseo de múltiples actividades por todos los edificios.
La torre busca por el gran tipológico de edificio-oficinas, mas bien, como un “talía o campanita” hallado de sus especialidad y quietud imagen espacios vivos naturales, que aun cuando sus vidrierías inundarían la cubierta de estas plantas que también proponen fuertes visuales, verdes inmensas y aire dinámico para todo vestir al paisaje mientras se recorre sus pisos y generen nuevas ubicaciones lúdicas.
La torre cumple con el aislamiento que dictan las bases, ya que la ubicamos hacia la esquina sobre la Calle 19A trastando la fluidez– si a 3 lados verde plataforma y la vista que rodea los 15 metros, si la altura de la plataforma no supera los 4 metros. Esto hablará así: 13.5 metros.
En la Fase 3, Entrada del Black box, inmenso en 2 pisos, los salones y las aulas flexibles con el fomento de los servicios en apoyo a las plantas con edificaciones de conexión entre las aulas y los bloques. Espacios para estudiantes sobres de baile y lectura para vivirla todo como un gran museo de arquitectura. Las torres de investigación y el gran cuerpo del black box relacionado con las plataformas que propicien para los escenarios internos como hacia el exterior de las placas.
Debajo de la plaza mayor tendríamos todos los servicios que se servirían para el centro cívico. Con la planta libre y áreas para los condicionamientos.
ÉTICA, ESTÉTICA Y PATRIMONIO:
Buscamos a través de transparencias intermitentes, marcados por los balcones, el diseño del alma o el cuerpo del edificio-ciudad: una permeancia en el límite urbano, sin romper con el entorno construido circundante que surgen muchos elementos que componen el paisaje mas que un lugar bien definido.
El diseño de una arquitectura-torre con funciones y volúmenes bajos que combinen con la base perimetral es una estrategia en la composición. Con una torre no entramos, que se levanta, simboliza y concilia la escala humana y de la intensidad. El edificio de calle se hace más alto por su interior (llenante) del espacio, y el vacío exterior a las zonas.
Esta estructura permite que los recorridos y remates mal-arquitectónicos entre andenes, terrazas, techos, balcones y corredores permiten liberar la tensión del compuesto atado por las juntas difíciles. La arquitectura busca su propio simbólico que recorre la ciudad de su construcción técnica y la estructura del centro cívico en el vacío de la cubierta.
En el conjunto circundante, la torre y sus líneas tipológicas verticales se fusionan y se ven volátiles, con los niveles altos de la ciudad.
Esta torre de acceso se utilizará en la estructura y cerramiento, vamos a utilizar un recubrimiento blando en su piel como en las cajas del agua, como es la lámina autoportante, con una relación triplicada en la luz natural de las fachadas. Vamos a contrastar las placas en las plantas bajas con la madera como estilo americano contextual.
LA TECTÓNICA, LOS MATERIALES:
LA TORRE METÁLICA:
Estructura metálica convencional, exenta de las plataformas inferiores, desde sus basamentos. La estructura principal interna y perimetral, con diagonales que los sostienen por un alcance tal que las luces de viga de carga se liberan las espacios útiles de 17 x 17 m, que son un resultado para las plazas de empleo mediante vigas en transfers. Los de concreción, con un tratamiento en donde el panel visible exterior desde los fondos exteriores verifica el control de sensación a cargas vivas, todo lo cual conforma y garantiza el trabajo como pilar distributivo y transferencias rígidas. El esquema de torres permitirá además los sistemas horizontales. Los corredores y espacios exteriores tendrán pasarelas internas estructurales. Lo esencial es acero de techos, apoyados en las estructuras enteras y un interior configurado en formados rígidos. Se puede contener el nivel del acero a niveles de pisos, mientras la plaza con concreto está rematada, este nivel inferior tiene muy larga vida y alta resistencia, en los tonos y colores de las plataformas estructurales.
LAS PLATAFORMAS INFERIORES:
En concreto arquitectónico– estructural, en conjunto, con diferentes tipos de definiciones monumentales, que se comunican con las vigas de pandeo de alumbrado. Esta masa es esbelta al atravesar sistemas simultáneamente tiene grandes espacios sin columnas, logrando las plantas libres y espacios abiertos del centro cívico. Cada sector de las distintas etiquetas de construcción tiene estructuras independientes, con la misma concepción cubiertas con placas de remate, losas y láminas de acero colaborante (Steel deck), y la superior de concreto estructural.
EL BLACK BOX:
Estructura vertical en pantallas de concreto estructural-experimentalización. Cubiertas y placas intermedias menores en estructura metálica.
PROCESO DE CONSTRUCCIÓN:
La combinación de los dos materiales y sistemas estructurales propuestos en este centro será de mayor resistencia, permitirá un rápido desarrollo de las bases, los anclajes y las secciones para los sistemas de concreto. La velocidad de armado y los sistemas metálicos serán fabricados en taller mientras en obra se construye la estructura metálica modular, así como las calidades de la construcción en acero, están para proteger al espacio y forma del conjunto arquitectónico.
SISTEMAS DE REDES DE SERVICIOS:
Los entrepisos metálicos facilitan el desarrollo horizontal de la distribución de redes y la conexión con los ductos verticales.
ASPECTOS SOSTENIBLES Y BIOCLIMÁTICOS:
La principal característica que debe tener un edificio en términos sostenibles es su carga diaria, su situación solar sobre un margen climático, la alfombra térmica del terreno, el clima exterior y su morfología.
En este caso es un clima admirable, por ser tan uniforme (tropical robusto), esta uniformidad nos obliga a buscar mayor confort. El microclima está hecho para el intercambio de temperatura del aire.
Un clima caliente templado significa que sus estaciones están bien amarradas, no hay variación térmica de día y noche, y que las horas de la tarde—noche se requiere bajar la actividad de calor.
Es determinante la forma, la estructura y cerramiento. Vamos a utilizar un techo hermético a dos niveles, una cubierta inclinada a varios niveles, permitiendo el intercambio por ventilación de las partes. La idea es construir un sistema integral de las fachadas.
En el conjunto de espacios, el control solar adecuado con una buena configuración térmica combinada de la masa horizontal permitirá que los espacios se sientan tranquilos. Los materiales en aluminio se utilizarán en interiores en lámina exterior y liviana. Las fachadas permitirán la reflexión de las ráfagas de luz y el contacto con las transparencias, valorando el conjunto del clima y del viento.
Finalmente, se debe tener en cuenta:
– Los valores de la piel o de vidrio en diferentes gradientes de colores sutiles según espacio interior.
– El manejo del espacio volumétrico del aire.
– El paisaje húmedo–seco como un patrón cultural adecuado al paso amortiguado al interior.








